Libélula o ET 

Generalmente, buscamos en el cielo objetos impresionantes, Nebulosas o grandes galaxias con formas y colores que nos asombran, pero...

Hay otros muchos objetos en los que centrarse y fotografiar.

Un ejemplo es este cúmulo estelar abierto en Casiopea en cuya contemplación, podremos ver sin demasiado esfuerzo la figura que le da uno de sus nombres:

Cúmulo de La Libélula

También conocido como Cúmulo de ET.

Adjunto una foto en la que podéis ver y elegir e nombre de vuestra preferencia.


NGC 457 es un cúmulo abierto en la constelación de Casiopea. Se estima que se halla a unos 9.000 años luz de la Tierra. Su magnitud aparente es +6,4, siendo uno de los cúmulos abiertos más brillantes que no están incluidos en el Catálogo Messier. En astronomía amateur es conocido como el Cúmulo del Búho o el Cúmulo de ET, este último por su parecido con la película homónima.


Contiene unas 80 estrellas, siendo las estrellas dominantes φ Cassiopeiae y HD 7902, aunque probablemente ambas estrellas no sean miembros del cúmulo y estén delante de él. Es un cúmulo joven, con una edad estimada de 20 millones de años.


Fue descubierto por el astrónomo William Herschel en 1787.


TipoCúmulo abierto I3r
Ascensión recta01h 19m 32.6s
Declinación+58° 17′ 27"
Distancia9000 al aprox
Magnitud aparente (V)+6,4
Tamaño aparente (V)13,0 minutos de arco
ConstelaciónCasiopea
Características físicas
Radio15 años luz
Número de estrellasunas 80
Magnitud absoluta (V)-
Otras características-
Otras designaciones
OCL 321


 El estreno

Finalmente, la noche del 23/12/2022 pude montar el nuevo tubo en el observatorio.

Cosa importante, no solo por el deseo de comprobar si tendría que hacer modificaciones con objeto de evitar posibles encontronazos del tubo con la pared de la zona del refugio.

Inicialmente, esto estaba diseñado para el Esprit, mucho menos voluminoso y fácil de equilibrar.

Efectivamente, tengo ese problema, aunque está en fase de solución, mediante unos contrapesos, que contrarrestan el del espejo primario, muy grande y pesado.

Esta solución puede que no sea la definitiva, pues crea cierta tensión que afecta a la calidad de las fotos, al vibrar lo suficiente con las correcciones del guiado como para que las estrellas formen líneas aleatorias.

Conseguí erradicarlas o por lo menos minimizar el efecto negativo mediante un taco de caucho colocado entre la boca del tubo y el contrapeso, que evita en gran medida dichas vibraciones, pero creo que me fabricaré una banda de tela con velcro, rellena con suficiente numero de bolas de rodamiento, para que el peso esté repartido por todo el perímetro, lo que espero, elimine la problemática definitivamente.

Aquella noche del estreno me enfoqué en cuatro objetos. Ello pudo ser gracias al la gran abertura del tubo, que acorta significativamente los tiempos de exposición.

Os dejo una foto de cada uno de ellos y unos enlaces a la Wikipedia por si os apetece saber algo sobre dichos objetos.

M 45 o Pléyades


https://es.wikipedia.org/wiki/Pl%C3%A9yades_(astronom%C3%ADa)

Nebulosas de La Flama y la Cabeza del Caballo


https://es.wikipedia.org/wiki/Nebulosa_Cabeza_de_Caballo#:~:text=La%20nebulosa%20Cabeza%20de%20Caballo,5%20a%C3%B1os%20luz%20de%20ancho.

M 81 o Galaxia Bode


https://es.wikipedia.org/wiki/Galaxia_de_Bode

NGC 2903- Galaxia Barrada


https://es.wikipedia.org/wiki/NGC_2903








 Llueve


Como comenté en la entrada anterior, fue comprar el nuevo telescopio y nublarse  y empezar a caer ese agua tan tan tan necesaria.

No obstante, al día siguiente de tenerlo, me llegué al observatorio para montarlo allí, para ver como ando de sitio y si pudiera tener problemas que me obliguen a modificar de alguna manera su posición.

Cosa harto difícil esta, puesto que la columna está anclada a una enorme roca y bajo la solera del observatorio

Ciertamente, las características del nuevo tubo, su tamaño y posición de equilibrio, lo comprometen un poco, tanto que podría llegar a tropezar con el tabique de separación del observatorio con la zona de refugio casi al final de una sesión dada su orientación al suroeste, punto por el que suelen ocultarse muchos de los objetos de nuestra atención.

Para minimizar o evitar si se puede ese riesgo, tengo que modificar la relación de pesos en el tubo, para que este, quede lo mas centrado en el eje de la montura.

Un par de ideas para lograrlo tengo, solo que con esta climatología no puedo ponerlas en práctica.

Tendremos paciencia.

Lo que si pude hacer ese día, fue una sola foto a M 45, Las Pléyades.

Solo sesenta segundos entre nubes antes de que se nublara.

Un solo fit -formato común de archivo en astrofotografía- de tan solo 60" y sin tomas de calibración no da para mucho, pero apurando la edición en Photoshop, he conseguido que por lo menos, se aprecie algo de la nebulosidad a través de la cual cruza el conocido grupo de estrellas jóvenes y brillantes.

Como curiosidad, con este equipo, no tendré que utilizar ningún software para añadir espicas a las estrellas, el propio tubo las crea merced a la cruceta que en la boca del tubo, sirve para sujetar el espejo secundario.

Una imagen extraída de la Wikipedia lo explica

En ella, vemos a la derecha el espejo primario, que recoge la luz y la proyecta sobre el espejo secundario que a su vez la proyecta desviada hacia el ocular o sensor de la cámara en función de cual sea nuestra preferencia en ese momento, visual o fotográfica.

Son las finas chapas en forma de cruz para sujetarlo, que aquí no se representan, las que provocan esas difracciones. 
 

 El equipo crece

Disponer de un observatorio privado, da la opción de utilizar un equipo algo mas polivalente, que permita la astrofotografía, pero que además, también en visual ofrezca vistas mas luminosas y en lo posible, que llenen mas el campo visual.

Para ello, me he hecho con un astrógrafo TS Optics del tipo Newton 250/1000.

Para quienes puedan llegar aquí sin conocimientos sobre astronomía y telescopios, aclaro que 250 se refiere al diámetro del espejo con el que se capta la luz, 1000 a la distancia focal, teniendo por tanto una relación focal f4, lo que lo sitúa entre los telescopios "rápidos" porque su poder de captación  de luz gracias a su gran diámetro, reduce considerablemente los tiempos de exposición, minimizando así los posibles errores de un guiado algo crítico.

Ahora, a esperar que el tiempo permita estrenarlo, porque fue recogerlo, nublarse y comenzar a llover, pero no me quejaré por ello, que la necesidad de que llueva en abundancia es mucho mas que imperiosa


Mientras tanto, en la medida de lo posible, voy practicando el montaje y solucionando alguna que otra cuestión con soluciones propias o recomendadas por mis amigos y proveedores de Espacio Celeste.  


 No todo es trabajo

El trabajo en el observatorio, que me tiene absorbido, no me ha impedido seguir haciendo fotografía de cielo profundo desde la terraza de casa, con todos los condicionantes que ello implica en cuanto a contaminación lumínica, pero también con todas las comodidades que el estar en casa suponen: No depender de baterías para alimentar el equipo, no tener que montarlo y desmontarlo y otras no menos prosaicas, como poder irse uno a dormir mientras el equipo trabaja, aunque esto ultimo, también lo podre hacer en breve en el observatorio😅

 Os dejo de momento un par de fotos de algunos de mis últimos trabajos, que siguen necesitados de una sustancial mejora en la edición, pero en ello estoy.



Esta es la nebulosa NGC 1848, también conocida como Nebulosa Alma, que junto a la nebulosa Corazón, que ya he mostrado por aquí, forman la asociación estelar Cassiopeia OB6.

Ambas se encuentran en el brazo  espiral de Perseo de nuestra galaxia a 7000/ 7500 años luz del sistema solar.


Esta segunda es la Nebulosa de la Hélice y os dejo una poca información de la Wikipedia.



La nebulosa de la Hélice, nebulosa Helix, NGC 7293 o nebulosa del ojo de Dios es una nebulosa planetaria en la constelación de Acuario, a unos 680 años luz de distancia. Es una de las nebulosas planetarias más próximas a la Tierra y fue descubierta por Karl Ludwig Harding antes de 1824. Su aspecto es muy similar a la nebulosa del Anillo (M57) y sus características físicas son parecidas a las de la nebulosa Dumbbell (M27).

Esta nebulosa es un ejemplo de nebulosa planetaria formada por una estrella similar al Sol en los últimos estados de su vida. Los gases expulsados por la estrella aparecen desde nuestra perspectiva como si viéramos una hélice desde arriba, de donde proviene su nombre. La estrella remanente es una enana blanca. La edad de la nebulosa, basada en su ritmo. de expansión, se estima en unos 10 600 años aproximadamente.

Un equipo de astrónomos ha establecido que la estructura de esta nebulosa es más compleja que lo que inicialmente se creía, consistiendo en dos discos gaseosos colocados casi perpendicularmente uno respecto al otro. Observaciones con rayos X proporcionan evidencia sobre la existencia de una estrella acompañante. Así, uno de los discos puede ser perpendicular al eje de rotación de la estrella agonizante, mientras que el otro está situado en el plano orbital de las dos estrellas. Se cree también que los discos se formaron durante dos períodos diferenciados en donde hubo pérdida de masa por parte de la estrella moribunda. Así, mientras el disco interior se formó hace unos 6600 años, el exterior surgió hace 12 000 años. Además, el disco interior se está expandiendo algo más rápido que el exterior.

A pesar de su gran tamaño aparente, es un objeto difícil de ver debido a su difusión, requiriendo cielos oscuros y el uso de instrumentos lo más luminosos posible, como unos prismáticos o un telescopio funcionando a bajos aumentos. Un filtro nebular acoplado al ocular del telescopio puede ayudar bastante a su observación.

 Va siendo hora

                                                                                                                 Galaxia perdida de Copeland
De hacer las cosas seriamente.
Porque, afortunadamente, ya no me ocurren tantos chascarrillos de los que reírme de mi propia torpeza
El cúmulo de virgo cuenta con casi dos mil galaxias. Esta mas vistosa que vemos arriba, es la que da título a la foto y fue descubierta por Leland S. Copeland, un astrónomo aficionado, que decidió apuntar con su telescopio hacia la Constelación de Virgo allá por la década de los cincuenta del siglo pasado y que hasta entonces, había pasado desapercibida. Son 48 tomas a cinco minutos de exposición mas las tomas de calibración. Cuatro horas en total de esta noche pasada. Las noches se van acortando y no permiten sesiones mas largas so pena de perder mucha calidad, lo que en la terraza de casa, supondría añadir mas pegas a la habitual contaminación que sufrimos en la ciudad Las otras dos grandes que se ven son; NGC 4526 o galaxia perdida por debajo de la de Copeland que lleva el número 4535 en el nuevo catalogo general (NGC) y a la derecha, cerca del borde del encuadre, M 49, haciendo esa M referencia a Charles Messier, astrónomo francés, autor del primer (si no estoy equivocado) catálogo de objetos no estelares. El catálogo Messier, que cuenta con 110 objetos, entre los mas fácilmente visibles. Amplio información extraída de la Wikipedia: El catálogo astronómico más antiguo que se conoce es un catálogo estelar que data del siglo V a. C. y que se encontró en Gan-Shi Xing Jing, redactado por los astrónomos chinos Gan De y Shi Shen. Vinieron luego los catálogos de los griegos Timocares de Alejandría y Aristilo, y posteriormente de Hiparco de Nicea en el curso del siglo II a. C. y el siglo I a. C., y por fin Ptolomeo (siglo II) y su Almagesto que contiene entre otras cosas su catálogo de estrellas. La Edad Media vio nacer la edad de oro de la astronomía en la civilización musulmana, desde los trabajos de Al-Battani en el siglo IX hasta el punto culminante que representaron las Tablas sultanianas de Ulugh Beg - entre otros astrónomos de Samarcanda (mediados del siglo XV).
El primer catálogo que se interesó por otros objetos no estelares del espacio profundo data la segunda mitad del siglo XVIII y por el buscador de cometas Charles Messier (con la ayuda de otros astrónomos como Pierre Méchain con el fin de identificar objetos difusos que pueden ser confundidos con un cometa que pase). Exceptuando algunos descuidos, las nebulosas de emisión, galaxias, cúmulos abiertos y cúmulos globulares más espectaculares accesibles desde Europa (es decir, los que la declinación no desciende de los 35º) figuran en el Catálogo Messier.

De ballenas, ballenatos, anzuelos y langostinos.
Desde que encontré la forma de alinear a la polar en la terraza pese a no verla, las cosas van mejorando de manera sustancial.
Primero, el seguimiento es impecable gracias a que el error de alineación suelo conseguirlo por debajo de los 40 segundos, por ello, al apilar muchas tomas, solo he de recortar una pequeña parte por causa del auto enfocado.
Tengo configurado el Asiair para que cada media hora haga un reseteo del foco para que corrija los posibles efectos de los cambios de temperatura ambiente, que suelen provocar contracciones en el tubo que afectan a la calidad del enfoque, lo que si se va acumulando, hará que perdamos la puntualidad de las estrellas y es en el tiempo en el que se realiza ese ajuste, que la montura se queda sin la ayuda del guiado y mantiene únicamente su propio desplazamiento que produce pequeños cambios en el encuadre, que son los que se aprecian al apilar.
Por otro lado, al tener el equipo montado permanentemente en la terraza- Solo lo desmonto si amenaza lluvia o si voy a salir al campo con el- Puedo hacer sesiones durante varios días al mismo objeto sin que varíe el encuadre ni se acumulen más errores de desplazamiento por ello.
Esta que ilustra la entrada, está formada por 90 tomas a 300” hechas en don noches consecutivas. 48 en la primera y 42 en la segunda.
Apiladas por separado cada sesión y apilados después ambos resultados, antes de editar.
Sobre el título de la entrada, me he permitido una pequeña digresión con algo de humor,
La grande es como digo, la Nebulosa de La Ballena 8NGC 4631), junto a ella, la pequeña NGC 4627 y es su cercanía aparente a la Ballena lo que me ha sugerido que bien pudiera llamarse galaxia El Ballenato, aunque yo, no le he encontrado otro nombre que la numeración que le aplica el nuevo catálogo general (NGC)
Abajo, ligeramente a la derecha, NGC 4656 o La Palanca y casi tocándose, en el extremo inferior, la que se conoce como NGC 4657 o Anzuelo, pero yo el conjunto de ambas lo veo como un langostino. Claro ejemplo de pareidolia.
Continuará


Repetir el método


Es lo que tiene acercarse a la ciencia, aunque sea con mucha prudencia y respeto, que no te basta con un solo resultado para darlo por bueno, y hay que repetir varias veces el procedimiento para asegurarse que los resultados son fiables, certificables.
Y en mi caso, y en referencia al telescopio montado en la terraza, se hace más que necesario, porque ya hubo un primer intento de alinear a la polar con el ASIAIR Plus, que resultó un fracaso.
Por ello, desmonté el equipo y lo volví a montar con una ligera variación en su localización, para volver a alinear el introscopio con la referencia que he podido colocar en la pared y ver si nuevamente podía alinearlo a la estrella polar con la aplicación y de momento, no puedo estar más satisfecho, porque volví a conseguirlo, incluso más rápido que el día anterior.
No obstante, tengo que hacer más pruebas, pues no tengo claro que ocurrirá cuando las estrellas en las que me enfoco y que han de estar a menos de treinta grados del norte estelar, se oculten tras el edificio. Alguna cosa se me ocurre y he de llevarla a cabo para mayor seguridad. Lo iremos viendo en sucesivas entradas.
Anoche, pese a que había nubes altas y bastante luna, no me resistí a hacerle una serie de setenta y dos fotos a M 51, de las que podido salvar sesenta y ocho, aunque en verdad, tendría que quitar alguna más, pues creo que estaban algo veladas.
De cualquier manera, algo puedo mostrar, con menos calidad que la nebulosa de la entrada anterior, que está hecha con mucho mejor cielo y menos luna, pero aceptable para estas condiciones.
Continuará
Un pequeño gran logro

Como ya he contado en otras ocasiones, el punto donde más a menudo sitúo el telescopio, es la terraza de casa, por comodidad y porque me permite aprovechar cualquier noche despejada, aun cuando el peaje a pagar por ello sea elevado, pues he de luchar con una alta contaminación lumínica y la imposibilidad (hasta ahora) de alinear a la estrella polar, por quedar oculta tras el propio edificio.

Esta circunstancia la había resuelto en parte con un programa de guiado que es el de referencia para casi todo aficionado y que se llama, por sus siglas, PHD 2 y que permite un alineado a la polar mediante el método de deriva.
Me costó bastante esfuerzo llegar a entender la metodología y el ponerlo en práctica en un tiempo razonable, pero una vez conseguido, pude tomar una referencia en la pared que me oculta el norte y cada vez que lo montaba, alineando el introscopio con aquel punto, obtenía un estacionamiento, si no bueno, si aceptable como para tener un seguimiento sin estrellas elongadas en fotos de exposiciones de hasta diez minutos.
Pero en mi afán de mejorar, decidí trasladar el equipo un poco más al este, en busca de menos obstáculos y mayor campo de cielo a la vista, con lo que aquella referencia ya no me servía.
Y para complicar las cosas, ya hace un tiempo que dejé de utilizar el portátil, pues con una tablet conectada por wifi al ASIAIR plus, puedo funcionar con mayor comodidad.
Había visto un video de Cielos Boreales, en el que Roberto Ferrero, hacía una demostración de como alinear a la polar con la aplicación que trae el ASIAIR, porque él suele montar el equipo en el interior de casa para sus vídeos en YouTube, y el alero no le deja ver la polar por poco, así que pensé que quizás yo también pudiera hacerlo en la terraza, aunque la distancia a la polar es bastante mayor que la que él tiene.
Así que después de intentarlo y no conseguir alinear a la polar con el ASIAIR, llegue a la conclusión de que tendría que desechar definitivamente esa idea y volver al portátil y al PHD2, pero tras una estancia en Gorafe, en la casa cueva El Torriblanco, donde hemos pasado tres días y medio, al instalarlo de nuevo en la terraza, manteniendo sin tocar el eje de ascensión recta y confiando que la alineación al norte con la brújula fuera suficiente, al empezar a guiar, vi que el eje de ascensión recta iba perfecto por el centro con correcciones más bien pequeñas, mientras que el de declinación iba entre cuatro y ocho segundos en la escala del guiado, además de que la calibración estaba bastante mal, con las líneas lejos de formar un ángulo recto y entones se me ocurrió, no sé si con buen criterio o no, que si movía ese eje con los tornillos de azimut, quizás pudiera acercarme a la posición de la polar. Pensado y hecho. En el primer intento lo que hizo fue empeorar, así que era evidente que tendría que ir hacia el lado contrario y a base de ir girando el eje, haciendo goto después y volviendo a calibrar, poco a poco iba consiguiendo que la línea de declinación se acercara al centro. El asunto resulta tedioso y lento, pero como lo que trataba era de tenerlo lo mejor posible, no me importaba dedicarle la noche si fuera necesario, si con ello conseguía un punto de referencia en la pared para futuros estacionamientos.
Pues bien, cuando ya creía que lo iba a conseguir, se me ocurrió volver a intentar el alineado a la polar con la aplicación del ASIAIR y... Bingo, en esta ocasión, funcionó y pude alinear, tras lo cual, ambas líneas iban perfectamente centradas y el calibrado perfectamente a 90 grados.
Llegado aquí, hice la prueba de mandarlo a la luna para ver si todo funcionaba de verdad y efectivamente, la luna apareció prácticamente en el centro de la imagen. Estuve enredando un poco con ella, ampliándola para ver como estaba de foco y luego, quise hacer otra prueba con un objeto menos visible, por lo que lo mandé a M 51 que, a esas horas, estaba en el cenit. Aparentemente, todo bien, resolvió la placa y lo dio por bueno, pero en la foto de dos segundos no aparecía nada, así que hice una a treinta segundo y tampoco.
Ya me empezaba a echar humo la cabeza, pues no entendía nada. Me fui a la estrella Arturo, donde antes todo estaba en su sitio y tampoco aparecía, hasta que me fijé que en el ángulo superior derecho, a punto casi de desaparecer, se veía la estrella. Vuelta a M51 y efectivamente, allí estaba, totalmente esquinada y sin saber por qué estaba ocurriendo semejante cosa.
Decidí aparcar la montura, y apagar todo el equipo, y recomenzar a ver si después de tanto movimiento, tanto goto, tanta calibración seguida, el ASIAIR se había des configurado. Era lo único que se me ocurría, pero al ir a cerrar el programa en la tableta deslizando el dedo para ello, de repente, veo con asombro primero y con cara de bobo después, que tenía la imagen ampliada desde que estuve revisando el foco de la luna y parece ser, bueno, es, y me ha costado un berrinche aprenderlo, que las imágenes que van saliendo, mantienen la ampliación que hayas hecho a una si luego no ajustas la imagen a la pantalla.
Vuelta a M51 y esta vez si, en el mismo centro, aunque eso si, velada por las nubes altas que cubrían buena parte del cielo.
Como veis, podría escribir un libro en clave de humor con todo lo que me pasa, pero me consuelo, porque aquello que cuesta y te hace sufrir, no se olvida como quiera y hoy por hoy, tengo el equipo enfocado a la polar sin verla y con un método rápido y sencillo y una referencia para no perder el norte nunca más.
Os dejo una foto de la Nebulosa Iris capturada en Gorafe en tres sesiones consecutivas, una por cada una de las que pasamos allí, son un total de 99 tomas a cinco minutos de exposición, apiladas con DSS y editada con PixIsight y Ps 6 y también un par de mi solución para no perder el norte en la terraza ;-)
Continuará

 Supernova


Pese a que las previsiones, anunciaban una noche nublada en Granada, al empezar a oscurecer estaba despejado y parecía que duraría hasta el día siguiente, así que monté el equipo rápidamente y tras realizar una calibración, con lo que esperaba solucionar los problemas que venía teniendo, busqué la galaxia M 60, porque muy cerca de ella, había aparecido un par de días atrás una supernova y tenía interés por captarla.

Los 55 millones de años luz a los que se encuentra dicha galaxia y su compañera NGC 4647 y mi equipo de corta focal no permiten una vista espectacular de este evento astronómico que, posiblemente, sea mucho más frecuente de lo que pueda parecer, pero en su mayor parte pasan desapercibidos.

Aun así, comparando con fotos de la misma región del cielo, se puede ver perfectamente, que hay una estrella nueva donde antes no la había o no era tan brillante.

Un poco de información de la wikipedia:

Una supernova (del latín nova, «nueva») es una explosión estelar que puede manifestarse de forma muy notable en el espacio, incluso a simple vista, en lugares de la esfera celeste donde antes no se había detectado nada en particular. Por esta razón, a eventos de esta naturaleza se los llamó inicialmente stellae novae («estrellas nuevas») o simplemente novae. Con el tiempo se hizo la distinción entre fenómenos aparentemente similares, pero de luminosidad intrínseca muy diferente; los menos luminosos continuaron llamándose novae (novas), en tanto que el término supernova fue acuñado por Walter Baade y Fritz Zwicky en 1931 para denominar a los más luminosos agregándoles el prefijo «super-».


Este evento astronómico ocurre durante las últimas etapas evolutivas de una estrella masiva o cuando una enana blanca se desencadena en una fusión nuclear descontrolada. El objeto original, llamado progenitor, se colapsa en una estrella de neutrones o un agujero negro, o se destruye por completo.


El término más arcaico fue utilizado desde la antigüedad para indicar la explosión de una estrella supergigante roja en sus capas externas, las cuales producen una luminosidad que puede aumentar 100 000 veces su brillo original. Esta luminosidad dura unos pocos días y, en ocasiones, puede ser observada a simple vista desde la Tierra. Al ver un nuevo resplandor en el cielo, los seres humanos creían que había aparecido una nueva estrella. Al año siguiente de la muerte de Fritz Zwicky, en agosto de 1975, apareció una nova que pudo ser observada a simple vista desde la Tierra, durante algunos días. Esta nova surgió de la explosión de una gigante roja.1​


Las supernovas producen destellos de luz intensísimos que pueden durar desde varias semanas a varios meses. Se caracterizan por un rápido aumento de la intensidad luminosa hasta alcanzar una magnitud absoluta mayor que el resto de la galaxia. Posteriormente, su brillo decrece de forma más o menos suave hasta desaparecer completamente.


Se han propuesto varios escenarios para su origen. Pueden ser estrellas masivas que ya no pueden desarrollar reacciones termonucleares en su núcleo, y que son incapaces de sostenerse por la presión de degeneración de los electrones, lo que las lleva a contraerse repentinamente (colapsar) y generar, en el proceso, una fuerte emisión de energía. Otro proceso más violento aún, capaz de generar destellos incluso mucho más intensos, puede suceder cuando una enana blanca, miembro de un sistema binario cerrado, recibe suficiente masa de su compañera como para superar el límite de Chandrasekhar y proceder a la fusión instantánea de todo su núcleo: esto dispara una explosión termonuclear que expulsa casi todo, si no todo, el material que la formaba.


La explosión de supernova provoca la expulsión de las capas externas de la estrella por medio de poderosas ondas de choque, enriqueciendo el espacio que la rodea con elementos pesados. Los restos eventualmente componen nubes de polvo y gas. Cuando el frente de onda de la explosión alcanza otras nubes de gas y polvo cercanas, las comprime y puede desencadenar la formación de nuevas nebulosas solares que originan, después de cierto tiempo, nuevos sistemas estelares (quizá con planetas, al estar las nebulosas enriquecidas con los elementos procedentes de la explosión).


Estos residuos estelares en expansión se denominan remanentes y pueden tener o no un objeto compacto en su interior. Dicho remanente terminará por diluirse en el medio interestelar al cabo de millones de años. Un ejemplo es RCW 86.


Las supernovas pueden liberar varias veces, 1044 J de energía. Esto ha resultado en la adopción del foe (1044 J) como unidad estándar de energía en el estudio de supernovas.


El 20 de septiembre de 2016, un astrónomo aficionado llamado Víctor Buso, se convirtió en la primera persona en la historia en fotografiar el nacimiento de una supernova a 86 millones de años luz, en la galaxia espiral NGC 613, al explotar la estrella bautizada SN 2016gkg. 2

De bricolaje




Parece ser, a tenor de los muchos tutoriales que uno encuentra en la red, que todo aficionado a la astronomía en sus varias modalidades, ha de ser un manitas para implementar pequeños o grandes artilugios a su equipo.
Yo no pretendo ser menos, aunque mis conocimientos en algunos campos (electrónica y similares) es más que nulo.
Dada la localización en la que más veces y por más tiempo monto el equipo es en la terraza de casa, sufro sin solución de una gran contaminación lumínica en general- índice 7 en la escala Bortle- además de muchas farolas que si coinciden con la boca del tubo, es mejor abandonar.
Por ello, es conveniente colocarle otro prolongador al parasol original del telescopio,
además, estará más protegido de la humedad en la lente.
Hasta ahora, me venía apañando con una especie de mantelillo de goma eva comprado en el chino y una banda elástica con velcro para asegurarlo, pero resultaba muy endeble y engorroso, pues perdía la circularidad con mucha frecuencia.
Así que hoy me he puesto manos a la obra y me he fabricado uno con lo que tenía a mano, que puedo mejorar si encuentro algo lo suficientemente flexible y rígido a la vez para sustituir las dos láminas de cartón negro de esas que se emplean en las encuadernaciones caseras con muelle tipo cuaderno.
Primero un aro con diámetro interior suficiente para que pase por la boca del parasol original, yo lo he hecho con un trozo de contrachapado de 18 mm hidrófugo que tenía por el trastero.
Por el interior le he acoplado unas tuercas después de hacerles el alojamiento correspondiente y que he pegado con un adhesivo de dos componentes.
A los tornillos, les he pegado en el extremo un poco de fieltro para que no marquen el tubo, aunque creo que eso tendré que mejorarlo de alguna manera que de más garantía de durabilidad




Luego de pintar el interior con pintura negra mate en spray para evitar que las grapas produzcan algún brillo, he grapado el tubo de cartón al aro de contrachapado y listo


Continuará

Cuando parece que todo va bien


Recientemente, aprovechando que tenía que pasar una ITV a hora temprana en Alcalá la Real y que la noche anterior prometía estar despejado y que Puerto Lope queda cerca y de paso, me anime a irme hacia allí y montar el equipo para otra noche de fotografía en un cielo mucho más apropiado que la terraza de casa.
Pensado y hecho. La noche fue productiva, con muy poca luna y ya muy adelantada al oscurecer me permitió tres series a diferentes objetos, uno de ellos esta NGC 4631 que encabeza esta entrada.
De vuelta a casa y mientras la luna no subiera mucho, volví a montar el equipo en la terraza, pero...
Aparentemente, lo monté como siempre, en su lugar habitual, etc. pero esa noche no conseguí hacer nada, porque todas las fotos salían movidas, como si el programa de guiado no pudiera cumplir con su cometido.
El caso es que después de varios intentos y como el tiempo estaba empezando a empeorar y a nublarse, lo tuve que dejar.
La noche siguiente, prometía una ventana de cielo despejado por unas horas, pero ni fueron tantas ni pude solucionar el problema, entre otras cosas porque no comprendía que estaba pasando. Luego varios días de lluvia que me obligaron a recoger el equipo y, finalmente, ayer, pude montarlo otra vez, aunque a sabiendas de que solo tendría un rato antes de que se volviera a nublar, afortunadamente sin amenaza de lluvia.
Así que en esta ocasión, me esmeré mucho en el estacionamiento, porque se me ocurrió que, quizás, no había estado fino en ello los días atrás y el exceso de error de alineación estaba forzando demasiado la capacidad de corrección del sistema de control.
Fue solo una serie corta, de diez fotos a trescientos segundos por cada una antes de que se nublara, pero fueron suficientes para ver que se había solucionado el problema.
Esta del cúmulo globular M 3 es la prueba de ello.


Suspiro de alivio y a esperar mejores cielos y menos o ninguna luna.



Continuará.

Libélula o ET  Generalmente, buscamos en el cielo objetos impresionantes, Nebulosas o grandes galaxias con formas y colores que nos asombran...